LLÁMAME BRUJA

GRANDES BRUJAS DE LA HISTORIA

A lo largo de la historia, las brujas han sido temidas, odiadas, repudiadas y convertidas en seres repulsivos, con aspecto anciano y portadoras del mal.

El patriarcado se ha encargado de convertir a las brujas en seres a exterminar, ya que eran mujeres sabias y libres, que ponían en peligro la hegemonía masculina y suponían una amenaza para las élites eclesiásticas, políticas y económicas, controladas, obviamente por hombres.

En esta serie de capítulos iremos presentando alguna de las brujas que han tenido un papel más importante a lo largo de la historia


  1. LAS BRUJAS EN EL MUNDO CLÁSICO: HÉCATE, CIRCE Y MEDEA


Todas las civilizaciones antiguas –persas, caldeos, hebreos, egipcios, griegos, romanos, celtas...– tuvieron relación con lo mágico, que en su origen estaba íntimamente ligado a las prácticas religiosas. 

El concepto de magia o brujería ha estado presente en todos los períodos de la historia; el ser humano ha buscado en la magia una vía para entender y soportar las adversidades del mundo. La muerte o la vejez eran algunas de las cosas por las que se recurría a las brujas.

La brujería en Grecia no estaba prohibida, pero tampoco estaba bien vista. Era considerada como algo propio de los bárbaros (escitas)y sobre todo temida porque era practicada por las mujeres.

 

HÉCATE

Hécate. Brujas de la historia. Feminismo.
Hécate es una divinidad proveniente de Asia Menor que guardaba la frontera entre el mundo de los vivos y de los espíritus y servía para alejar los malos espíritus. Una vez en el panteón griego, se convierte en la diosa de las encrucijadas, de la magia y la necromancia. Su poder era inmenso, dominadora del inframundo, se encargaba de las ceremonias de penitencia que se aplicaban a las almas que llegaban al inframundo. Se decía que las noches sin luna vagaba por las tierras con una jauría de perros fantasmales que aullaban a todo aquel que pasaba cerca. Esta simbología llevó a llamarla “ Perra Negra”.
La mitología le atribuye la maternidad de todos los magos y brujas de la antigüedad clásica, entre ellos a Circe.

 

 

CIRCE

Circe. Brujas de la historia.

A Circe la conocemos por su aparición en fragmentos de obras clásicas donde se nos habla de su belleza y su habilidad para manipular a los hombres. Es en la “Odisea” de Homero, donde la vemos como una hechicera solitaria que vive rodeada de fieras y es capaz de convertir a sus enemigos en animales. 

Ella era conocida por su amplio conocimiento de las pociones e hierbas y temida por su báculo poderoso con el que activa los hechizos.

Circe a su vez, fue la maestra de Medea, cuya historia destaca por la tragedia y el drama.

 

 

MEDEA

Medea. Brujas de la historia. Feminismo.

Medea es el prototipo de mujer valiente e independiente, venida de Oriente. 

El mito la convierte en la rebelde, en la bárbara y bruja que se revela contra lo correcto, representado en la figura de Jasón. Para la época, Medea representa todo lo contrario de lo que suponía ser una mujer en Grecia; ella era decidida y movida por sus pasiones.  Ella reúne todos los requisitos para convertirse en una bruja temida para la sociedad griega.

 

Fruto de una tarea encomendada a Eros, Medea se enamora locamente de Jasón y empieza a ayudarle mediante pócimas y hechizos para que éste consiga todo lo que necesita para hacerse con el trono de Corinto.

Desgraciadamente, Jasón decide deshacerse de Medea para casarse con otra joven princesa, lo que desata una venganza que supone la muerte de ésta última. Poseída por un ataque de celos, nos cuenta la historia que Medea mata a sus propios hijos, como venganza hacia Jasón.

Una vez roto el hechizo de amor, Medea vuelve a su hogar, a la Cólquide y según la leyenda se vuelve inmortal y sigue viviendo en los Campos Elíseos.

El mito de Medea puede interpretarse como el de una mujer inteligente, la extranjera que debe soportar el ser considerada loca, bruja y desquiciada por los celos. Convertida en un instrumento por la diosa Afrodita, quien convence a su hijo para que haga que se enamore de Jasón y se quede totalmente a su disposición. 

Medea acaba rebelándose frente a la humanidad y el poder masculino, Jasón, quien representa en el mundo griego a la perfección y el orden, al héroe entregado, al buen padre y buen marido.

 

 

En resumidas cuentas, las brujas clásicas representaban el poder de lo femenino, el conocimiento de la naturaleza y el dominio de las pasiones,  que las hacían controlar a los hombres. Mujeres independientes y libres. Por ello fueron temidas y rechazadas por una sociedad que temía lo diferente. 

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